yo siempre supe como es el juego
tu mirada ve los misterios prohibidos
contempla, en las sombras, con piedad.
Me hace muchas veces invisible
y toma mi mano y me obliga a reir.
Te quiero tanto...
tu belleza llegó, dulcemente hasta mí.
(terminaba el amor a carcajadas)
los rumores al fin se hacían ciertos...
Muertos de risa, perdiendo el tiempo
Después... un día... todo fue inútil.
un ardid del amor
jugaria con mi fé.
Te quiero tanto...
que me hace daño

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